Cuando se habla de ciclos para el culturismo, la base suele ser casi siempre la misma: la testosterona. Sin entrar en el fondo de la cuestión de hasta qué punto es importante o no la testosterona en un ciclo anabólico, la pregunta que nos plantean con mucha frecuencia nuestros clientes o clientes potenciales es siempre la misma:
¿Cuáles son las diferencias entre el enantato de testosterona y el cipionato?

Partamos de un punto claro que a menudo se malinterpreta: la testosterona es testosterona, ya sea enantato, cipionato, propionato o cualquier otra forma; el principio activo es siempre el mismo. Lo que cambia es el éster unido a la molécula del principio activo, es decir, una cadena lateral que se añade a cualquier fármaco para aumentar su vida media: la testosterona, si se toma sin éster (lo que se denomina «suspensión de testosterona»), entra en el organismo en pocos segundos y se elimina muy rápidamente, lo que la hace, de hecho, inútil. Al añadir un éster a la testosterona, hacemos que su absorción sea más lenta y que se elimine más lentamente del metabolismo (la vida media, precisamente). Existen diferentes ésteres (que son cadenas derivadas del carbono) y diferentes vidas medias. Por lo tanto, debemos analizar el éster enantato y el éster cipionato presentes en los dos tipos de testosterona.
Es bueno saber que, en la práctica, entre ambos no hay prácticamente ninguna diferencia: el éster enantato es un éster de 7 carbonos, mientras que el cipionato es un éster de 8 carbonos; ambos son bastante largos y, si la vida media de la enantato de testosterona es de 6-7 días, la del testosterona cipionato puede ser, como mucho, un día más larga. Cuando se toma testosterona de éster largo, un día más o menos de vida media no supone ninguna diferencia y nadie lo nota.
¿Entonces el Texto E y el Texto C son completamente intercambiables?
De hecho, sí: si tomáis enantato de testosterona de forma habitual y queréis sustituirlo por cipionato, no tenéis que cambiar absolutamente nada.
Sin embargo, conviene tener en cuenta algunas cosas. Si os habéis dado cuenta, el cipionato de testosterona suele tener siempre una concentración ligeramente inferior a la del enantato de testosterona, mililitro por mililitro. Esto se debe a dos razones principales:
– El éster de 7 carbonos del enantato es más ligero que el éster de 8 carbonos del cipionato y, por lo tanto, a igualdad de peso, habrá una cantidad ligeramente superior de principio activo (la testosterona, precisamente) a favor del enantato.
– El éster de 8 carbonos tiende a disolverse menos en líquidos y aceites, por lo que para mezclarlo y producirlo se necesitan más disolventes químicos que, obviamente, ocupan espacio volumétrico y son, de hecho, más tóxicos.
Dicho esto, se entiende por qué, si alguien nos pide consejo, siempre tendemos a recomendar el enantato de testosterona, aunque, como ya se ha dicho y repetido, ambos medicamentos son perfectamente intercambiables.
Pero entonces, ¿por qué existen dos productos tan similares?
Por razones puramente históricas y comerciales: a finales de los años 50, el enantato de testosterona estaba patentado y se utilizaba en Europa para tratar la deficiencia de testosterona en los hombres. Estados Unidos, para los mismos tipos de tratamientos, tenía que importar el enantato de testosterona pagándolo mucho más caro, y resolvió el problema patentando el cipionato de testosterona, que es similar pero no químicamente idéntico, para eludir la patente del enantato de testosterona. No es casualidad que el cipionato de testosterona se utilice prácticamente solo en Estados Unidos y Canadá.
Comprar Testo Enantato y Testo Cipionato puro de forma segura:
Toma nota del enantato de testosterona a la venta en Italia y Europa a través de Farmacia Italiana Genova.
